April 2, 2008"
"Como ser radicalmente extraordinariamente bendecido
Por Joyce Meyer
SEMBRANDO SEMILLAS RADICALES Para oír de Dios, es necesario estar callados y quietos. Segundo, comience a obedecer a Dios en las cosas pequeñas. Si Él le dice que limpie su armario, hágalo. Si está en medio del tráfico, elija tener una actitud paciente en lugar que una de descontento. Tuve que aprender a obedecer a Dios en la cosa más simple: ¡devolviendo el carrito de compras a su lugar designado en la tienda! Pero he aprendido a tomar mi vida diaria y rendirla como una ofrenda a Dios. Tuve que aprender a ser obediente y a no discutir con mi esposo. Tuve que aprender a llevar el fruto del Espíritu. ¿En qué áreas está el Espíritu Santo trayendo convicción a su vida? Si queremos sembrar semillas radicales de obediencia, también tenemos que aprender a controlar nuestras bocas. En Proverbios 18:21 dice que: La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos. Muchos de nosotros somos guerreros el domingo y quejumbrosos el lunes. El domingo damos gritos de júbilo y aplaudimos y el lunes nos levantamos malhumorados, susceptibles, refunfuñando y criticando. Toda esa basura tiene que desaparecer. Después de todo ¿cómo vamos a mantenernos bajo control durante las tormentas de la vida, si no podemos mantener nuestra boca bajo control? Necesitamos esperar en el tiempo de Dios. En Juan 7:6, cuando los hermanos de Jesús le animaron a ir a Judea y realizar milagros, Jesús les contestó: ...Mi tiempo aún no ha llegado... Jesús no estaba tratando de obtener publicidad; Él quería hacer la voluntad del Padre en el tiempo correcto. No era movido por las emociones o el orgullo, pero por la voz del Padre. Cuando no esperamos en el tiempo de Dios, lo que Él quiere hacer en nosotros toma más tiempo del que hubiera tomado si hubiéramos esperado en Él. Por ejemplo, Abraham y Sara, escogieron actuar sin la dirección de Dios. Ellos querían tener un hijo, así que Sara dio su sierva Agar a Abraham, como su segunda esposa, lo cual causó muchos problemas. Creo que su visión se hubiera realizado mucho más rápido si ellos hubieran esperado en Dios. A veces es durante esos tiempos cuando nos sentimos más presionados de actuar en la carne, es cuando Dios está preparándose para obrar; solamente necesitamos estar quietos. A veces, Dios nos dice que hagamos cosas que preferiríamos no hacer, pero nunca caminaremos en la voluntad de Dios a menos que estemos dispuestos a sufrir. Ármese a sí mismo con esta clase de pensamientos: Dios, hoy quiero caminar en Tu voluntad. Una cosa es decirlo y otra muy distinta vivirlo. Tenemos que amarlo lo suficiente para permitir que Su voluntad nos dirija. Prefiero sufrir que fallarle a Dios. COSECHANDO BENDICIONES RADICALES El escritor del libro de Eclesiastés, Salomón, fue un hombre que lo experimentó todo. Probando toda clase de entretenimiento, comprando toda clase de posesiones, tratando de hacerse feliz. El proceso lo apartó de Dios y se dio cuenta que nada lo podía hacer feliz, sólo Dios. Al concluir el libro de Eclesiastés (12:13), en la que es quizá la escritura más importante acerca de la obediencia, Salomón dijo: El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Tome el consejo de Salomón y siga a Dios con todo su ser. El mundo y sus placeres no le traerán satisfacción duradera. Solamente la obediencia al Señor nos llevará más cerca al Padre y abrirá la puerta a la felicidad y a las bendiciones verdaderas, bendiciones radicales y extraordinarias. Cuando escuche a Dios decirle algo, haga Su voluntad inmediatamente. No ponga pretextos, no lo deje para después o ignore Su dirección. Hacer esto únicamente evitará que reciba las bendiciones que Él ha planeado para usted. Recuerde que Dios es bueno, por lo tanto, Él no puede proveer ninguna otra cosa que no sea una buena vida para nosotros. Aunque algunas veces sea difícil obedecerlo, Su plan, tiempo y Palabra son lo que nosotros necesitamos. No hay otra forma para caminar en la senda que Él ha planeado para nosotros. Así que comience hoy a sembrar la semilla de la obediencia. Una cosecha de bendiciones radicales y extraordinarias ciertamente le seguirá.
Para más información, puede comunicarse con nosotros a
Joyce Meyer Ministries:
P.O Box 655,
Fenton MO 63026
www.joycemeyer.org
|